Caso Maradona: Luque afirmó “entender el dolor” de Gianinna y tres testigos coincidieron en que el cuerpo estaba “edematizado”

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El neurocirujano declaró una vez más en el juicio y le respondió a la hija del “Diez”.


El neurocirujano Leopoldo Luque volvió a declarar en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona y sostuvo que, a pesar del “odio” que sentiría Gianinna Maradona hacia él, “entiende su dolor”, al tiempo que un perito, un policía y un médico emergentólogo señalaron que el cuerpo del ex jugador presentaba “edematizaciones”.

La audiencia comenzó casi a las 10:30 de este jueves en los Tribunales de San Isidro, donde el único acusado en asistir fue Luque junto a sus defensores Francisco Oneto, Roberto Rallín y Julio Rivas.

Asimismo, Gianinna Maradona se hizo presente una vez más tras comparecer durante seis horas en la audiencia anterior y tras acusar al médico de “manipular” a la familia.

El primer testigo fue el jefe del destacamento policial de Villa La Ñata, Lucas Farías, que explicó sus funciones y describió lo ocurrido el 25 de noviembre de 2020 en la vivienda del lote N°45 en el barrio cerrado San Andrés, localidad bonaerense de Benavídez.

Farías recordó que se encontró con Claudia Villafañe en la cocina-comedor de la casa y constató que el cuerpo de la víctima estaba “tapado” con un acolchado blanco y el rostro descubierto, mientras que vestía un short deportivo de Gimnasia y Esgrima La Plata (LP) y una remera negra marca Puma.

“Cuando llegué, me recibió Julio César Coria, personal de seguridad”, rememoró, y afirmó que el cadáver presentaba “hinchazón” en la cama de dos plazas de la habitación que, según consideró, “era normal”, en tanto que “dio aviso” a la titular de la UFI N°1 de Benavídez, Laura Capra, y a los oficiales Lucas Rodrigo Borge y Mendoza.

“Estaban los hermanos de Maradona, Rita, por ejemplo. Fui el secretario que elaboró el acta. Identifiqué al señor Maximiliano Pomargo como asistente personal y a Luque como médico personal de Maradona”, sobre quien aclaró que “no lo conocía” ante la interrogación del juez Alberto Gaig.

En el dormitorio, que “era de menos dimensiones que la cocina”, había “sánguches de miga, un suero, medicamentos y una botella de agua mineral”.

De acuerdo a su relato, las “tibias” del oriundo de Villa de Fiorito estaban “arqueadas” y citó haber visto “baños químicos en la planta baja”, al tiempo que el paciente luego fue trasladado a la Morgue Judicial de San Fernando, donde se le practicó la autopsia.

Después de una hora, Farías terminó de prestar testimonio y se retiró. El fiscal Patricio Ferrari anticipó a los magistrados que iba a exhibir un video de 17 minutos de duración que documentaba el trabajo de la Policía Científica en el country.

La filmación mostró a los peritos tomar fotografías del cuerpo con la panza notablemente inflada y las piernas arqueadas, a la vez que se observaron cuatro sánguches de miga en un mueble junto a una botella de agua mineralun rollo de papel higiénico e imágenes del “Diez”.

Los especialistas utilizaron un termómetro y el resultado fue de 34 grados, según se alcanza a escuchar en la filmación, mientras que el ventilador estaba prendido. También movieron a Maradona para detectar livideces.

El cadáver se encontraba frente a un televisor, a pocos metros de la puerta de ingreso a la habitación, y al lado de una silla negra; una de las ventanas estaba tapiada.

En este contexto, le tocó el turno al director de la Criminalística de la Policía Científica, Cristian Méndez, que con una cámara relevó imágenes del lugar.

El perito indicó que el cuerpo se Maradona presentaba una “gran prominencia e hinchazón” ante la pregunta del fiscal Cosme Iribarren y precisó un “orden relativo” en ese sector del domicilio.

Méndez mencionó “un hongo de espuma” en la boca del campeón del Mundo en México 1986, lo que detalló como un efecto “propio de la ascitis” (agua en el abdomen).